Los recientes terremotos que afectaron a Caracas y la costa de La Guaira han dejado profundas huellas en miles de familias venezolanas. Más allá de los daños materiales, la emergencia ha puesto de manifiesto la importancia de la educación, el cuidado mutuo y la solidaridad como pilares para reconstruir la vida de las comunidades.
En estos dos artículos, escritos desde la experiencia directa de una misionera presente en Caracas, compartimos una mirada cercana a la realidad que vive Venezuela tras la emergencia. Son relatos que muestran cómo las Misioneras Hijas de la Sagrada Familia de Nazaret acompañan a las familias afectadas, sostienen la esperanza y recuerdan que la escuela sigue siendo un espacio esencial para proteger la infancia, sanar heridas y construir futuro.
Te invitamos a leer estas reflexiones y descubrir por qué, incluso en medio de la crisis, educar, cuidar y permanecer al lado de las personas continúa siendo una misión imprescindible.
Continúa la lectura:
- Reflexión 1: Desde Caracas
Un testimonio en primera persona sobre la experiencia vivida tras los terremotos y la fuerza de una comunidad que sigue sosteniéndose desde la solidaridad. - Reflexión 2: La escuela, siempre víctima colateral
Una mirada sobre el papel de la escuela como espacio de cuidado, esperanza y reconstrucción en medio de la emergencia.




