En Tenerife, con la vista permanente del mar que les habla de inmensidad, de grandeza de Dios y que también acerca de alguna manera a las que están lejos, la comunidad de la Sagrada Familia de Güímar, que añora el alegre bullicio de los alumnos en el patio del colegio, acompaña estos días especialmente con la oración a todos los que directa o indirectamente están afectados por este momento que ninguna de ellas recuerda haber vivido nunca, con la confianza puesta en Dios y en la capacidad de las personas.

Nazaret en Camerún: educación que transforma vidas desde la esperanza y el cuidado
La misión educativa de las Misioneras Hijas de la Sagrada Familia de Nazaret sigue creciendo en Camerún a través de comunidades donde la educación se


