Muy expertas en saber encajar situaciones difíciles por su ser de misioneras y por vivir en Venezuela, la numerosa comunidad de Palmira vive la gravedad del momento actual con sus aceptadas limitaciones, desde las rutinas habituales, ofreciendo las conocidas y nuevas dificultades, intensificando la ayuda entre todas y con la serena confianza en la Providencia de Dios que siempre las ha asistido durante sus largas e intensas vidas.

El mundo educativo necesita profecía: una llamada a transformar la educación desde dentro
¿Educadores o solo profesores? Esta pregunta marcó uno de los momentos más significativos del Encuentro de Religiosas Perpetuas, donde la misión educativa de la Iglesia




