Primera Profesión y renovaciones en Camerún

El 20 de agosto 2022 celebramos con gozo la Profesión de Sandra Nguego en Loum.

El Señor hizo maravillas en mí, santo es su nombre.

Mi alegría es inmensa porque hoy comprendí que hace mucho tiempo, que me amas Señor

Entonces mi alegría es grande y tú la ves en mí.

Estoy alegre, en gracia y gratitud en este día especial cuando le dije sí al Señor. El Señor me ha seducido desde mi niñez y me he dejado moldear por él a través del aspirantado, el postulantado y el noviciado; etapas de formación durante las cuales tuve que observar de cerca esta relación amorosa que hay entre él y yo y que empezó como un juego. Es cierto que a veces tuve que resistir pero él siempre fue el más fuerte.Y hoy, yo puedo decir como el pequeño Samuel: «Señor, aquí estoy». Habla, Señor, tu sierva escucha». Así, durante esta primera etapa de formación inicial descubrí, experimenté y saboreé que la vocación a la vida consagrada es una gracia y no un mérito, que exige la entrega total de sí misma con abnegación.

Sabiendo que todo es gracia, no puedo terminar esta celebración sin decir: Gracias al Señor por colmarme de su gracia para llevarme a esto. A Jesús, por haberme llamado a seguirlo, a María nuestra madre de todos y a José protector de mis gracias.

Por lo tanto, expreso mi gratitud y mi agradecimiento al Señor por el don de la vida y la llamada a la vida consagrada: una vida a la que me he entregado enteramente para servir a Dios y a su Iglesia a través de los hombres, hermanos míos.

Mi más sincero agradecimiento a mi querida y tierna familia biológica por educarme en la fe cristiana sin la cual no estaríamos aquí y por aceptar donarme a la Iglesia.

Dirijo mi agradecimiento a mi congregación, a la madre general y a su consejo, que no cesan de escatimar esfuerzos para darme una formación religiosa y humana de calidad.

Gracias a todas mis hermanas por el apoyo, el aliento, los consejos y las caritativas correcciones fraternas.

Todo sucede bajo la gracia de Dios con la protección de Jesús, María y José porque en Nazaret siempre me sentí en casa viviendo en alegría y fiesta.

Mi más sincero agradecimiento a la Madre general representada aquí por la vicaria general en la persona de la Madre Ramona Gabarro que se ha esforzado en recorrer kilómetros y está entre nosotros.

Mi más sincero agradecimiento a nuestro párroco.

Gracias a todos los sacerdotes aquí presentes, a mis profesores del colegio, mis amigos del colegio, ex-monaguillos de la parroquia de Lourdes de Mbanga-Moulong y amigos del internoviciado por el apoyo moral y espiritual.

Gracias a los diversos conocidos que hicieron el viaje para realzar la brillantez de la celebración, gracias a los actores de la liturgia y a todos los que se esforzaron para que la celebración sea hermosa, la gracia y la alegría los acompañen en sus caminos diarios.

En conclusión, rueguen por mí, no para que nunca caiga, sino para que siempre pueda reconocer mis debilidades y corregirme.

Que el Señor los colme de su infinita bendición.

Gracias a todos los que habéis hecho un viaje de cerca o de lejos para que juntos reconozcamos en nuestra vida los beneficios de Dios y que nos mantenga bajo su poderosa protección.

En la celebración, renuevan sus votos las junioras Falone y Vanessa.

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