Del 25 al 27 de mayo de 2026, la Casa de Retiros Bethania, en el Valle de los Chillos (Quito, Ecuador), acogió el Encuentro Nacional de Delegados de Pastoral Vocacional 2026, una iniciativa organizada por la Conferencia Episcopal Ecuatoriana (CEE) y la Conferencia Ecuatoriana de Religiosos (CER). Entre los participantes estuvieron presentes las Misioneras Hijas de la Sagrada Familia de Nazaret, junto a representantes de diversas jurisdicciones eclesiásticas, congregaciones religiosas e institutos de vida consagrada del país.
El encuentro tuvo como finalidad fortalecer una pastoral vocacional organizada, estructurada y con procesos definidos, capaz de responder a los desafíos actuales de la evangelización y del acompañamiento vocacional. Durante las jornadas se promovió la reflexión conjunta sobre la importancia de consolidar una auténtica cultura vocacional en la Iglesia, involucrando a todos los agentes comprometidos con la animación y el discernimiento vocacional.
La formación estuvo a cargo del Padre Gabriel Reyes, CJM (Eudista), quien desarrolló el tema “Planeación y organización de la Pastoral Vocacional”. A partir de su exposición, los participantes profundizaron en la comprensión de la pastoral vocacional como un proceso espiritual y metodológico que acompaña a niños, jóvenes y adultos en el descubrimiento de su vocación y en la respuesta libre y generosa al llamado de Dios.
Uno de los aspectos centrales de la reflexión fue reconocer que la promoción vocacional no es responsabilidad exclusiva de determinados agentes pastorales, sino una misión compartida por toda la comunidad eclesial. En este sentido, se destacó el papel fundamental de la familia, la escuela, la parroquia y las comunidades religiosas como espacios privilegiados para el surgimiento y acompañamiento de nuevas vocaciones.

Asimismo, se subrayó que la dimensión vocacional atraviesa todas las pastorales de la Iglesia. Toda acción evangelizadora está llamada a ayudar a las personas a descubrir el sentido de su vida, su misión y el proyecto que Dios tiene para cada una de ellas.
Otro tema relevante fue la reflexión sobre la cultura vocacional, entendida como una forma de pensar, creer, actuar y vivir según los valores del Evangelio. Promover esta cultura implica generar ambientes donde las personas puedan escuchar la voz de Dios, discernir su camino y desarrollar plenamente su vocación al servicio de los demás.
Durante el encuentro también se trabajó sobre el perfil del animador vocacional, resaltando cualidades esenciales como la madurez humana y espiritual, la capacidad de escucha, el testimonio coherente de vida, el acompañamiento cercano y el compromiso con la misión evangelizadora de la Iglesia.
De igual manera, se profundizó en las características que favorecen el proceso de discernimiento de los jóvenes que consideran iniciar un camino vocacional. Entre ellas se destacaron la apertura al crecimiento humano y espiritual, la capacidad de vivir en comunidad, el compromiso cristiano y la disponibilidad para responder con generosidad al llamado de Dios.
Para las Misioneras de Nazaret, esta experiencia representó una valiosa oportunidad de formación, comunión y renovación del compromiso con la pastoral vocacional, fortaleciendo su misión de acompañar a quienes buscan descubrir el proyecto de Dios para sus vidas.
El Encuentro Nacional de Delegados de Pastoral Vocacional 2026 reafirmó la importancia de seguir construyendo una Iglesia que promueva el discernimiento, el acompañamiento y la cultura vocacional, favoreciendo el surgimiento de nuevas vocaciones al servicio del Evangelio, de la Iglesia y de la sociedad.




